Desde la creación de la campaña hasta la firma legal, te guiamos en cada etapa del levantamiento de capital.
Conecta con una red de inversionistas activos desde 2018 y potencia el crecimiento de tu startup.
Ya sea Start-up, Scale o Re-ignite, accede a una de las mayores redes de inversionistas ángeles del país y hazlos parte de tu proyecto.
Recibe las herramientas y asesoría necesarias para asegurar el éxito de tu ronda de inversión, con un modelo transparente donde solo pagas un 7% sobre el capital efectivamente levantado.
Completa tu postulación con la información esencial de tu proyecto. Evaluamos su viabilidad y potencial para avanzar al siguiente paso.
Gana la confianza de los inversionistas con una presentación clara, precisa y transparente que refleje el valor de tu startup.
Tras la aprobación de nuestros evaluadores, tu campaña se publicará en una de las redes de inversionistas ángeles más grandes del país, acelerando tu financiamiento.
Programa de financiamiento acelerado que permite levantar capital en solo 10 días (si eres seleccionado). Enfocado en startups en etapa temprana, desde una idea validada hasta un producto funcional con primeras ventas.
Ronda objetivo:
Hasta CLP
Costo fijo:
$150.000 por inicio proceso.
Costo caso éxito:
Cash fee: 7% sobre capital total levantado
Programa orientado a startups con un modelo de negocio probado y constituidas legalmente, con al menos un año de operación. Ideal para quienes realizan su primera ronda semilla y buscan consolidar o expandir mercado.
Ronda objetivo:
Hasta CLP
Costo fijo:
$150.000 por inicio proceso.
Costo caso éxito:
Cash fee: 7% sobre capital total levantado
Programa destinado a empresas consolidadas que buscan modernizarse, invertir en tecnología, expandirse o sumar nuevos socios. Ideal para impulsar la renovación generacional y fortalecer su proyección de crecimiento.
Ronda objetivo:
Hasta CLP
Costo fijo:
$150.000 por inicio proceso.
Costo caso éxito:
Cash fee: 7% sobre capital total levantado
PRESENTA TU STARTUP
Al menos una persona debe estar 100% dedicada al proyecto y el control debe permanecer en manos de los founders, respaldados por un equipo con experiencia y expertise en áreas clave del negocio.
Se requiere una descripción clara del problema que se busca resolver, evidencia de que es relevante a nivel global y validación de que la solución propuesta responde efectivamente a ese problema con clientes dispuestos a pagar por ella.
El proyecto debe diferenciarse por su innovación o modelo de negocio, generar un impacto positivo y contar con potencial de escalar rápidamente sin alta dependencia de capital, con una tesis de aceleración clara.
*La postulación final queda sujeta a la revisión y aprobación del equipo evaluador interno de Mundialis.
*La postulación final queda sujeta a la revisión y aprobación del equipo evaluador interno de Mundialis.
El proceso de postulación en Mundialis está abierto los 365 días del año, por lo que puedes postular tu startup en cualquier momento.
Para realizar tu levantamiento de capital a través de Mundialis, es necesario que tu startup este legalmente constituido y tenga operaciones en Chile.
No. En nuestro plan Mundialis Launch puedes postular una vez que tu idea se haya transformado en un modelo de negocio desarrollado y que se encuentre legalmente constituido y operando, aunque sea a una escala inicial aun, pero siempre que haya clientes que desean tu producto y con una tesis clara de aceleración.
Para el plan Mundialis Launch, si es necesario estar constituido. En casos muy excepcionales este proceso se llevará a cabo en paralelo a la ronda. Para los planes Mundialis Scale y Mundialis Re-ignite, si es necesario estar constituido sin excepción alguna.
Mundialis utiliza diferentes instrumentos de inversión, incluyendo:
Equity: Participación en la empresa a través de acciones.
SAFE: Simple Agreement for Future Equity / Acuerdo simple para capital futuro.
Nota Convertible: Préstamo que puede convertirse en acciones en el futuro.
Los inversionistas pueden invertir directamente en los start-ups o a través de un Special Purpose Vehicle (SPV), dependiendo de la estructura de la ronda de inversión. El monto necesario para que el inversionista entre directo a la matriz dependerá de las condiciones establecidas previo a la ronda.
El fundador del start-up administra el SPV.
Depende cada programa, el tamaño de la ronda y la velocidad de la misma. En promedio debieses estimar los siguientes plazos desde firmado el contrato:
Mundialis Launch: Hasta 60 días.
Mundialis Rocket: Desde 60 a 120 días.
Mundialis Pump: Desde 120 días.
Para el plan Mundialis Launch, las condiciones son estándar para todos los start-ups. Para los planes Mundialis Rocket y Mundialis Pump, las condiciones deben ser propuestas por la start-up y luego aprobadas por el equipo de evaluación de Mundialis.
Puedes elegir presentar tu propia valoración, que será llevada a un comité Mundialis. Si es aprobada, se realiza la ronda con esa valoración; si no, se da por finalizado el proceso.
El plan que más se ajuste a tu startup dependerá de la etapa en la que se encuentre y la valorización esperada. Si no estás seguro/a sobre qué plan se acomoda más a tu startup, puedes escribir al equipo de Mundialis para que te guíen.
No son excluyentes, puedes postular igual.
No. Al momento de postular no es necesario estar dedicado al 100% pero una vez finalizada la ronda, debes comprometerte a dedicarte un 100% al negocio.
Como inversionista, recibirás una participación en la startup, ya sea en forma de acciones o mediante un instrumento que otorgue el derecho a recibir acciones en el futuro. El tipo de instrumento específico dependerá de la modalidad de la ronda de financiamiento:
Equity: La inversión se materializa en la entrega directa de acciones, otorgándote una participación societaria inmediata.
SAFE (Simple Agreement for Future Equity): La inversión se formaliza a través de un acuerdo que se convierte en acciones en una ronda futura, habitualmente bajo condiciones preferenciales.
Nota convertible: La inversión adopta la estructura de un préstamo que se transforma en acciones posteriormente, generalmente con beneficios como descuentos o topes de valorización.
Un Vehículo de Propósito Especial (SPV, por sus siglas en inglés) es una entidad jurídica independiente creada para aislar el riesgo financiero y legal de una transacción o proyecto específico y de alcance limitado, como la adquisición de bienes raíces, la titulización o una asociación público-privada. Al crear un SPV, una empresa matriz puede separar ciertos activos y pasivos, protegiendo así sus operaciones principales de los riesgos asociados a dicha actividad.
Entidad jurídica independiente: Un SPV es una entidad legalmente distinta de la empresa que lo creó, manteniendo su propio balance y pasivos.
Propósito limitado: Sus actividades se restringen al objetivo único para el que fue creado, como la tenencia de un activo específico o la realización de una transacción particular.
Aislamiento de riesgos: Su función principal es aislar el riesgo financiero. Si el SPV enfrenta problemas, la empresa matriz y sus demás activos están protegidos.
Rol pasivo: Los SPV suelen ser pasivos, es decir, no tienen muchos empleados ni realizan operaciones comerciales directamente; son un vehículo para financiar o mantener activos. Flexibilidad: Pueden estructurarse de diversas maneras, como sociedades de responsabilidad limitada, sociedades colectivas o fideicomisos, según las necesidades específicas de la transacción.
Financiación e inversión: Una SPV puede reunir capital de múltiples inversores para una sola inversión, lo que simplifica el proceso para la empresa que recibe la inversión. También se utiliza para flujos de capital transfronterizos.
Titularización: Las SPV se utilizan con frecuencia para agrupar y vender activos, como hipotecas o préstamos, a inversores.
Un acuerdo simple para capital futuro (SAFE, por sus siglas en inglés) es un instrumento legal que permite a las startups recaudar fondos de inversores sin necesidad de fijar una valoración de la empresa de inmediato. En lugar de recibir acciones hoy, el inversor aporta capital y obtiene el derecho a recibir acciones en una futura ronda de financiación, generalmente bajo ciertas condiciones preestablecidas como un "cap" (límite de valoración) o un descuento.
Una nota convertible es un instrumento financiero que se utiliza para invertir en startups, actuando inicialmente como un préstamo a corto plazo que se convierte en capital (acciones) en una ronda de financiación futura. Es decir, los inversores prestan dinero a la empresa y, en lugar de recibir un reembolso con intereses, obtienen participaciones en la propiedad de la compañía en una fecha posterior, a menudo a un precio descontado.
¿Cómo funciona?
Préstamo inicial: Un inversor entrega dinero a una startup que necesita financiación, pero la empresa aún no tiene una valoración clara.
Conversión en capital: El préstamo se convierte automáticamente en acciones (comunes o preferentes) en una ronda de financiación Serie A u otro evento futuro definido.
Beneficios para el inversor: Tasa de descuento: El inversor suele recibir las acciones a un precio más bajo que el de los nuevos inversores en la ronda de financiación futura.
Cap de valoración: A menudo se establece un "cap" (techo) que limita la valoración de la empresa. Si la valoración en la siguiente ronda es superior al cap, el inversor puede convertir su deuda basándose en el cap, lo que le da un mayor porcentaje de propiedad.
Valoración diferida: La empresa no tiene que fijar su valoración de inmediato, lo que facilita la obtención de financiación en etapas tempranas.
Cumplimiento o pago: Si la empresa no cierra una ronda de financiación antes del vencimiento de la nota (generalmente entre 12 y 24 meses), la startup debe reembolsar el préstamo más los intereses acumulados.
¿Para quién es?
Ideal para startups: Permite a las empresas en sus etapas iniciales obtener capital de manera más rápida y sencilla, sin necesidad de una valoración compleja desde el principio.
Atractivo para inversores: Ofrece una forma de invertir en el potencial de crecimiento de una startup, con la ventaja de recibir un descuento en las acciones o beneficiarse de un límite de valoración.